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  • Quedó listo el Super Bowl XLVI: Patriotas vs Gigantes, tras gran cierre de temporada en la NFL

Rumbo al Super Bowl XLIX: fase divisional. Los 8 grandes de la NFL

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En el fin de semana con mejor futbol americano del año, ocho escuadras con probado poder intentan dar un paso decisivo rumbo al Super Bowl XLIX, a realizarse en Phoenix, Arizona, el próximo 1º de febrero.

Por Daniel Velázquez Ramírez

Estamos ante el fin de semana más esperado para los amantes del futbol americano profesional de la NFL. Dos partidos el sábado 10 y dos partidos más el domingo 11, con los mejores equipos del año; es el platillo deportivo más suculento que se puede ofrecer a cualquier glotón del deporte de las tacleadas. La Fase Divisional enfrenta, en casa de los dos mejores equipos de cada conferencia, a los mejores retadores posibles para continuar el camino de los sueños realizados, el sendero en que el trabajo de un ajedrez físico es capaz de llevar a un par de representativos al evento deportivo más importante del orbe en el año: el Súper Domingo.

Adicionalmente, este inicio de 2015 nos presenta platillos con historia, rivalidades añejas y estrellas del emparrillado con soporte físico, estratégico y mediático para levantar pasiones en cada partido. El primer encuentro a señalar es el del campeón defensor, los Halcones Marinos de Seattle recibiendo en su escandaloso y afamado "Nido del Halcón" al equipo que ha podido llegar hasta aquí con una marca perdedora pero que ahora luce muy poderoso: Panteras de Carolina.


Para completar la llave de la Conferencia Nacional, los Cowboys de Dallas visitan a los Empacadores de Green Bay en el casi siempre gélido Lambeau Field, en una reedición del Ice Bowl de 1967 que consolidara el estatus de leyenda a íconos de este deporte como Vince Lombardi, Bart Starr y Forrest Gregg, que le dieran el campeonato a los de verde y oro en esa ocasión.

En la Conferencia Americana las combinaciones también son muy atractivas: los Broncos de Denver intentan regresar por la revancha al Super Bowl guiados por una leyenda viviente, Peyton Manning, pero enfrentan precisamente a quien llegó para sustituirlo y espera probar estar listo: Andrew Luck como conductor de los Potros de Indianápolis. El duelo estelar enfrenta a la franquicia más consistente de los últimos años, los Patriotas de Nueva Inglaterra, que reciben en su también gélido Estadio Guillette, a su rival más exitoso en estas instancias: los Cuervos de Baltimore.

En la Costa Oeste

La única forma de ser una dinastía deportiva es ganar campeonatos de manera consistente y Seattle tiene esa meta. El campeón es poderoso en todas las líneas; fue construido con base en el reclutamiento de mucho talento, que ha respondido a la perfección a la filosofía de poder avasallador del entrenador Pete Caroll. La marca del equipo es una defensiva infranqueable, que logró ser la que menos puntos permitió en la temporada por tercer año consecutivo y que se muestra tan afinada que dejó a sus rivales en menos de 40 puntos en los últimos seis partidos, algo que no se veía desde 1976 con la "Cortina de Acero" de Pittsburgh. Eso únicamente se puede lograr con un extraordinario trabajo de grupo y pinceladas individuales como el popular y hablantín "Mejor esquinero de la NFL" Richard Sherman. La ofensiva no es menos impactante, con el corredor pesado Marshawn Lynch, nada menos que "La Bestia", pasando literalmente por encima de los defensivos contrarios y que logró 1,306 yardas en la temporada. El ritmo del equipo lo aporta Russell Wilson, joven mariscal con orígenes beisboleros que ha demostrado capacidad para estar entre los mejores por sus decisiones acertadas, la precisión de su brazo y una sorprendente habilidad para correr el balón sin ser lastimado. Los Halcones Marinos son los favoritos de toda la Conferencia.

Enfrente, sin embargo, llega un equipo con marca de 7-8-1 en la temporada, pero que muestra su mejor momento. Cuando ha contado más, en los últimos cinco partidos, dominó en promedio por 28-12 a sus rivales, venció a los Cardenales de Arizona en la primera fecha de la postemporada y demostró que tiene a una defensiva veloz y golpeadora, aunque sufrirá la pérdida por fractura de su tacle defensivo Star Lotulelei, una de las razones para que su compañero Charles Johnson alcanzara el primer lugar en capturas al mariscal contrario con 56. Sigue pareciendo que son las víctimas, pero baste decir que su ofensiva está conducida nada menos que por "Superman" Cam Newton, que varias veces en la temporada parecía que no regresaría por lesiones; ni siquiera un accidente automovilístico tuvo la kriptonita necesaria para vencerlo. Desde que fue seleccionado en el draft ha demostrado su capacidad física, ahora llenó a su equipo y aficionados de esperanza con su fortaleza mental, su renovada habilidad para correr y un brazo impresionante. Cam tiene un par de receptores de más de mil yardas: Kelvin Benjamin y Greg Olsen, además de un poderoso corredor llamado Jonathan Stewart y hasta el arma espectacular de los equipos especiales que es el regresador de patadas Branton Bersin. A pesar del poderío de Seattle y la ventaja adicional que suele significar el público más ruidoso de la NFL, no se puede descartar que Carolina demuestre todo el talento que tiene y haga sufrir al campeón defensor.

Hirviendo en el hielo de Green Bay

Los Cowboys de Dallas, franquicia de 1960, llegaron a transformar y modernizar la liga en su momento, con buscadores de talento, uso de computadoras, estructura administrativa, desarrollo mediático y muchos aspectos más que los convirtieron en el "Equipo de América". Las ideas que se probaron en los Vaqueros y los siguen haciendo la franquicia con mayor valor económico de la NFL y de casi todas las organizaciones deportivas del orbe hoy son prácticas comunes en todos los equipos de la NFL. Primero una época de éxitos constantes en una liga diseñada para favorecer la paridad, en la que siempre estaban en la postemporada, ganando dos Super Bowls y perdiendo otros tres. Luego, cambios totales, incluso de dueño y del legendario coach Landry, alcanzaron su pináculo con tres victorias en Super Bowl en un lapso de cuatro años. Sequía deportiva posterior, pero para los de la Estrella Solitaria se construye el "Mejor Estadio del Mundo". Tres años seguidos con marca de 8-8 perdiendo el juego clave para llegar a la postemporada, casi siempre culpando a errores individuales del mariscal Tony Romo. Supercontrato al odiado pasador, que además debe ser operado de la columna vertebral. La peor actuación defensiva en la historia de la franquicia. Pretemporada con marca de 0-5. Demasiados ingredientes para que los detractores de los Cowboys tuvieran tela de dónde cortar. La temporada del 2014 es, a todas luces, el espectacular regreso de quien merece estar en los primeros planos otra vez. Tony Romo jugando casi siempre por nota; el corredor DeMarco Murray, culmina por primera vez una temporada y se convierte en el líder corredor de la NFL; la línea ofensiva que pareció construirse para proteger a un pasador, demuestra su poder para eso y abrir huecos suficientes para los corredores; seis Cowboys seleccionados al Tazón de los Profesionales; un receptor espectacular, dominante, hablantín y líder emotivo, Dez Bryant, probablemente será el jugador franquicia o el mejor pagado de la liga en su posición; una defensiva que cambió a través de la agencia libre, que incluso dejó ir a estrellas como DeMarcus Ware y que ha construido una nueva reputación con base en el golpeo, la sincronía de movimientos, la rotación constante y una poco veces vista polifuncionalidad de los jugadores que ha logrado desconcertar a casi todos los sistemas ofensivos. Los Cowboys demostraron un enorme deseo de trascender, incluso su lema actual "Keep Figthing" alude a no rendirse nunca. Tuvieron momentos obscuros como las derrotas ante Washington y Filadelfia en casa, pero la brillantez de vencer a esas escuadras y a Seattle como visitantes los marcan como el rival más incómodo, el que acumuló una marca de 8-0 fuera de su estadio, además de un regreso sin precedentes para la franquicia en postemporada ante los Leones de Detroit, luego de ir abajo por 10 puntos al medio tiempo.

Aun así, Dallas no es marcado favorito en su visita al legendario Lambeau Field, ese estadio vetusto y comunitario en que se ama al frío, a los jugadores locales y al futbol americano tradicional. No les parece suficientemente agresiva la temperatura prevista de 16° F y vientos del Noroeste a 6 millas por hora, una sensación térmica de alrededor de 10 grados Celsius bajo cero, en un estadio sin techo ni calefacción, por lo que piensan abrir todas las puertas posibles para que el frío sea peor. Sin esas condiciones climatológicas ya lograron marca perfecta de 8-0 en casa esta temporada y son conducidos por Aaron Rodgers, para muchos el mejor mariscal de campo de la actualidad. Vienen de una semana de descanso que suele ayudar en la recuperación de las lesiones, considerando que precisamente Rodgers salió lastimado de la pantorrilla en la última jornada y se le sigue marcando como "probable", pero nadie cree que deje de jugar. El sorprendente pasador no ha sido interceptado en casa en 16 juegos y ha lanzado para 38 anotaciones. Con el enorme poder del corredor Eddie Lacy y un circo aéreo altamente eficiente con Jordy Nelson y Randal Cobb como receptores abiertos y el ala cerrada Andrew Quarless como titulares, la ofensiva de los Empacadores luce imparable y ha demostrado poder anotar más de 40 puntos con relativa facilidad; la única forma de detenerlos es dejarlos fuera de acción.

La defensiva de Green Bay usa el sistema 3-4, con una masiva línea frontal anclada por Letroy Guion, con Mike Daniels y Datone Jones a sus lados. El duelo en la trinchera ante los aclamados linieros ofensivos de Dallas será decisivo, especialmente porque el diseño del plan de juego se basará en los huecos frontales que los de verde y oro decidan cubrir. Los apoyadores destacan por su fuerza y velocidad: A.J. Hawk y Sam Barrington participarán continuamente en la lucha por la trinchera, buscando liberar a los espectaculares Julius Peppers y Clay Mathews para que marquen a Jason Witten y ataquen por sorpresa a Tony Romo en forma alternada. Los profundos tienen calidad y golpeo, aunque deberán enfrentar a unos Cowboys poderosos y ágiles en el juego aéreo. Un bocado de Cardenal para admirar la estrategia y la habilidad de dos unidades extraordinarias en la NFL.

Otros aspectos que han calentado el juego del domingo al mediodía son el hecho de que Tony Romo dice regresar a casa, ya que estará muy cerca de donde cursó la preparatoria, en Burlington High School; que el Gobernador de Nueva Jersey, Chris Christie, estuvo como muy entusiasta invitado en el palco de Jerry Jones, dueño de los Cowboys; que como fenómeno extraordinario se sintió un temblor en la zona de Dallas el jueves y, sobre todo, que se discute la posibilidad de ayuda arbitral a Cowboys. Aunque se ha demostrado cada semana que casi 10 marcaciones por partido han sido errores arbitrales contra los Vaqueros, los detractores siguen mencionando en el juego ante Detroit la "interferencia de pase" que primero se marcó y luego se anuló cuando Anthony Hithchens, apoyador novato, marcaba al ala cerrada de los Leones Brandon Pettipew. El castigo detuvo un posible regreso de Detroit en una de sus últimas ofensivas. Analistas consideran que fue una jugada limítrofe, con el receptor y el defensivo iniciando con uso ilegal de las manos, los oficiales opinando que finalmente no hubo contacto sino marca a-la-cara, lo que no es castigo. Como en muchos casos y jugadas, se pueden encontrar muchos castigos posibles siendo quisquillosos y usando la cámara lenta, pero ya de por sí los partidos actuales parecen muy plagados de "cebras" y de tiempos fuera de los árbitros, afectando el ritmo de este deporte. Otros analistas mencionan que ya el profundo Vaquero Orlando Scandrick señalaba que toda la primera mitad las marcaciones habían sido contra su equipo. Algunas fueron realmente importantes y dudosas, como en dos casos de patada de despeje con golpeo al pateador y que ambas fueron marcadas contra Cowboys, permitiendo incluso anotar a Detroit el touchdown que los puso arriba 14-0. Es de desearse que los árbitros no traten de "compensar" comentarios y el juego se defina por habilidad atlética.

En Foxboro, más frío para una ardiente rivalidad

Nueva Inglaterra es la franquicia más exitosa de la actualidad. La habilidad de su Entrenador en Jefe Bill Bellichick para superar las adversidades es legendaria. Ha logrado renovar constantemente a su equipo manteniendo la competitividad. Rescató jugadores, impulsa a los desechos de otras franquicias; incluso tomó la decisión clave de deshacerse de los servicios del pasador Drew Bledsoe en plena madurez para apoyar a un joven que hoy es un seguro futuro integrante del Salón de la Fama: Tom Brady. Incluso el estratega ha sido acusado de "robarse" las jugadas de los rivales, de ser favorecido continuamente por los árbitros, de establecer acuerdos secretos con sus jugadores y auxiliares y hasta de ser tan maquiavélico y efectivo como el Emperador de Star Wars. Este año los Patriotas han mostrado varios rostros pero se han mantenido en la zona de elite de la liga. Tienen un inconsistente juego terrestre, por lo que ahora su sistema ofensivo se basa en largas ofensivas con jugadas de control de balón a través de pases cortos, algo que ya se había bautizado en San Francisco y San Diego como ofensiva tipo Costa Oeste. Pero aquí es un espectáculo que se debe ver a una temperatura prevista de 15°C bajo Cero. El ala cerrada-receptor Rob Gronkowski se ha convertido en un blanco constante para los envíos de Brady, al grado que se le considera imparable tras sus 82 recepciones y 1,124 yardas ganadas por aire en la temporada. Una de las dudas del juego es qué intentará Baltimore para marcarlo. El circo aéreo se completa con Danny Amendola y los estrellas en plena recuperación Brandon LaFell y Julian Edelman. Tom Brady manifiesta estar preparado al grado sentirse una "p... máquina de jugar", algo que de por sí ya parecía por su precisión, habilidad y valor.

Los Patriotas enfrentan a su acérrimo rival, los Ravens de Baltimore, por cuarta vez en seis años en estas instancias. Nueva Inglaterra ha vencido en dos de tres, pero fueron tan golpeados que fueron eliminados en la ronda siguiente, mientras que Baltimore les ganó y tomó impulso para ser campeones en enero de 2013. Todos los encuentros se han realizado en el Estadio Guillette. Para Nueva Inglaterra será la quinta vez consecutiva que logran marca suficiente para descansar en la primera ronda de la postemporada, la de Comodines, algo sin precedente en la NFL.

El gran trabajo de Bellichick ha incluido este año un diseño defensivo espectacular y agresivo con una línea poderosa pero, sobre todo, un grupo de apoyadores muy fuertes: Jamie Collins, Chandler Jones (a veces jugando como ala defensiva) y Dont´a Hightower, anclados por Malcom Butler. Su trabajo ha permitido el lucimiento en la marca personal realizada por el esquinero Darrelle Ravis.
Por su parte, los Ravens saben que han estado ahí y han ganado. Claro que no son el equipo que fue campeón hace dos años; de la lista de 53 campeones quedan 17, pero algunos son clave, como el pasador Joe Flacco. Baltimore venció a los Steelers a domicilio y una victoria en Foxboro los marcaría como favoritos y matagigantes. Según los analistas es un equipo sin debilidades, muy parejo, con estrellas en algunas posiciones pero con evidente sincronía colectiva. Flacco suelebuscar la jugada grande y eso le duele a los Patriotas. El corredor Justin Forsett devora yardas continuamente, haciendo olvidar el problema de Rice, que debió ser suspendido por violencia familiar cuando se hizo famoso por el video del "elevador". Los receptores son confiables y muy espectaculares: Torrey Smith, Steve Smith Sr. y Owen Daniels. Es una ofensiva especialmente efectiva en las segundas mitades de los partidos, lo que indica conocimiento del juego, condición física y deseo de ganar.

La marca de la casa para los Cuervos es, sin embargo, la defensiva. Los herederos de Ray Lewis resurgen con velocidad y poder, con la guía en el campo del apoyador central Terrell Suggs y una rotación que impide incluso señalar titulares indiscutibles, pero en el que han destacado desde el guardia nariz Haloti Ngata a los profundos Rashaan Melvin y Darian Stewart. Será un duelo estelar que abrirá los juegos del fin de semana y nos transmitirá mucha de la pasión que encierra la postemporada de la NFL.

Choque generacional

Los Broncos de Denver y su gurú legendario Peyton Manning regresan a la postemporada con el deseo de la venganza a flor de piel. Fueron vapuleados en el Super Bowl XXXVIII por los intratables Halcones Marinos y en muchos lugares surgió la pregunta si era el inicio del declive para el afamado pasador. Para llegar a las alturas de la temporada pasada deben vencer a los Potros de Indianápolis y al vencedor de Nueva Inglaterra-Baltimore. Es un camino todavía largo y difícil pero no hay atajos posibles. El sabio Manning está de regreso, con su circo aéreo que hace lucir a receptores no necesariamente afamados: Demaryius Thomas y Emmanuel Sanders se han hecho respetables con Peyton, mientras Julius Thomas y Wes Welker saben lo que significa recibir para la leyenda viviente que regresó de una operación grave y un año de ausencia en 2011 para seguir siendo referente en su posición. La defensiva de Denver va encontrando puntos finos en la presión al pasador, especialmente con la adición de DeMarcus Ware, pero el sistema se sigue basando en la movilidad de los apoyadores y la velocidad de los profundos. La experiencia y calidad de sus jugadores, así como jugar en su estadio "De una milla de altura" hace favoritos a los campeones de la Conferencia Americana sobre los sorprendentes Potros.

Indianápolis, sin embargo, se presenta a demostrar que ha dejado de ser únicamente un equipo de aspirantes. La organización quiere demostrar que no se equivocó cuando decidió dejar libre a Peyton Manning y se reconstruyó a partir de la primera selección del draft de hace tres años: el mariscal de campo de Stanford Andrew Luck. De ser el último lugar de la liga se han transformado en un equipo contendiente en postemporada por tres años seguidos. La ofensiva ha tenido lesiones de los receptores, pero el equipo nuevamente está tocando la puerta y eso siempre demuestra la posibilidad de derribarla. Vencieron ya en postemporada a los talentosos Bengalíes, mostrando especialmente espíritu para sobreponerse a los errores y algunas ejecuciones espectaculares. Se anuncia que Luck tendrá a su disposición a T. Y. Hilton, Reggie Wayne, Dwayne Allen y Hakeem Nicks para recibir sus envíos, además de intentar establecer el poder terrestre de Trent Richardson.

La defensiva es joven, veloz y conocen mucho de lo que Peyton suele intentar. La misión es presionar por sorpresa al pasador y hacer coberturas de carriles centrales esperando que el brazo de Manning ya no sea capaz de vencer su velocidad con lanzamientos o de hacer la jugada grande.
La mayor presión es para Peyton Manning, pero es algo que ha sabido manejar y le tiene un lugar seguro en el Salón de la Fama pero ¿...tendrá otro anillo de Super Bowl? Pronto sabremos. A disfrutar de un excelente fin de semana deportivo.

 

 

 

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