• Inicio
  • Deportes
  • NFL
  • Quedó listo el Super Bowl XLVI: Patriotas vs Gigantes, tras gran cierre de temporada en la NFL

A UN PASO DEL SUPER BOWL XLIX: TRES GRANDES FAVORITOS Y UN CABALLO "AZUL" EN LOS JUEGOS POR EL CAMPEONATO DE LAS CONFERENCIAS

 

 

 

green-bay-super-bowl-2015

La NFL ofrece un par de encuentros muy diferentes. En la Conferencia Nacional, los Halcones Marinos de Seattle reciben a los Empacadores de Green Bay, equipos favoritos toda la temporada. En la Conferencia Americana, la escuadra número uno del sector, Patriotas de Nueva Inglaterra, recibe a Potros de Indianápolis, el equipo sorpresa.

Daniel Velázquez Ramírez

17 de enero del 2015.- Dramático fin de semana para la NFL: se revivieron los detalles legales que tuvieron que ver con la violencia familiar de los corredores estelares Ray Rice de los Ravens y Adrian Peterson de los Vikingos; cada vez más casos de jugadores acusados en problemas de índole cívico, generalmente con violencia y sustancias de consumo prohibido involucradas. Otra vez a la palestra la doble moral que debe manejar la mejor liga del mundo para mantener su estatus. Con más difusión polémica, la falla operativa representada por un juego clave decidido, como lamentablemente ya se había previsto, por fallas arbitrales derivadas de excesos reglamentarios y presiones mediáticas, capaces de reflejar incluso una dinámica corrupta, abierta a la sospecha de intervención de intereses económicos en los resultados.

Tras la amarga pausa que representa una serie de traspiés para el deporte más impactante de la actualidad, ahora los múltiples recursos se tienen que enfocar en vender un producto que todavía es muy bueno. El futbol americano profesional es capaz de lograr la atención mundial por la excelsa calidad atlética y estratégica de sus participantes, por el diseño estructural deportivo y económico de sus organizaciones de directivos y dueños, además del apabullante aparato mediático que acompaña a la NFL, especialmente al acercarse el Super Bowl XLIX, esa forma de evento onírico que concreta formas de éxito histórico para un equipo, pero también para los medios de comunicación masiva, las empresas patrocinadoras y hasta los artistas cada vez más publicitados por su participación en el Gran Juego.

En la Conferencia Nacional Seattle recibe a Green Bay

Seattle es el campeón defensor y alcanzó marca de 12-4 en la temporada regular. Los criterios de desempate lo ubicaron como el primer sembrado de la Conferencia Nacional así que, además del poderío futbolístico que mostró desde que destrozó a Peyton Manning y a Denver en el pasado Super Bowl, ha mantenido la ventaja de ser local en un estadio caracterizado por la ruidosa participación del jugador "12", marcando una presión extra en los rivales, medios de comunicación y...árbitros, algo que no se había visto en la NFL. Ahora reciben a los Empacadores de Green Bay y son marcados como favoritos para llegar al Super Bowl.

El equipo de los Halcones Marinos detuvo a las Panteras de Carolina con todo y Cam Newton por 31-17. Pete Caroll, entrenador en jefe, y Dan Quinn, el coordinador defensivo, han logrado una impactante marca al organizar al cuadro con menos puntos recibidos en tres campañas seguidas, algo que no se veía desde fines de los 70, cuando había menos reglas de protección a los ofensivos, por parte de los "Caníbales Púrpura" de Minnesota. Incluso la presión de los frontales ha sido efectiva y obliga a los pasadores a soltar el balón con rapidez; el estelar de la unidad es Michael Bennett, que declaró que son el "Mejor equipo de esta Era". Y si hablamos de autoestima, que tal la de Richard Sherman quien, dado que la zona que cubre se convierte en región vedada para el plan de juego de los rivales, grita que es el "Mejor Esquinero de la Historia". Las coberturas, sin embargo, dependen de la colocación, frente al ala cerrada pero a diversa distancia de los apoyadores, de Kam Chancellor, capaz de confundir a los pasadores y aprovechando para interceptar, como en la jugada que selló el triunfo ante Carolina. Con base en esa defensiva, Seattle ya venció 36-16 a los Empacadores en la semana inicial de la temporada.

Con el balón en su poder, el equipo del Noroeste también es temible: el pasador Russell Wilson se ha mostrado muy inteligente para manejar el circo aéreo, sin arriesgar el balón y con un toque privilegiado, destacando la dupla Wilson-Wilson para avanzar. La fortaleza ofensiva depende del dominio en la línea, el control del balón con los corredores, entre los cuales el mismo Russell Wilson es muy efectivo, además del impacto físico y estratégico que representa el "Modo Bestia" de Marshawn Lynch. El corredor pesado destroza a las defensivas y tiene la peculiaridad de tener gran cantidad de multas por no atender a los medios de comunicación, algo obligatorio en la NFL; es proverbial que en una de sus entrevistas obligadas luego de ser multado, todas sus respuestas fueron siempre un sonriente "Sí". Seattle es la joven fuerza emergente de la liga.

Enfrente estará el segundo mejor equipo de la Conferencia Nacional, adornado con la pátina de la tradición en los colores verde y amarillo (ellos prefieren decir color oro); la escuadra donde se hiciera famoso Vince Lombardi, el entrenador en jefe en cuyo honor se nombra al trofeo que se entrega en el Super Bowl: los Empacadores de Green Bay. También tuvieron marca de 12-4 en la temporada y llegan después de vencer en la etapa divisional a los Cowboys, con la polémica aplicación de una regla absurda e inexplicable que invalidó una extraordinaria recepción de Dez Bryant a cuatro minutos del final en la yarda uno de Green Bay, lo que hubiera preparado el terreno para que Dallas tomara la ventaja y dejaría la decisión del partido al enfrentamiento entre la ofensiva de Aaron Rodgers y la defensiva vaquera. En el campo y en el mundo la percepción es que el pase fue completo y Bryant trató de anotar, pero desde la oficina de las revisiones en Nueva York se encontró, según ellos, evidencia incontrovertible para cambiar la llamada, dejando dudas respecto a las posibles influencias de muchos intereses, afectando irremediablemente el espíritu del juego, dando un mensaje erróneo contra el máximo esfuerzo y a favor del control a través de reglas. Como en otras ocasiones, el show debe continuar.

Eso no significa que los Empacadores no merecieran ganar. De hecho hicieron grandes jugadas. El pasador Aaron Rodgers, a pesar de tener una pantorrilla lastimada, ha hecho lucir su brazo cuando se requiere; el pase que significó el triunfo implicó movilidad, precisión, fuerza e inteligencia. El mariscal ha declarado que no hay nada que temer si el camino al Super Bowl pasa por Seattle. La habilidad del bigotón ha permitido que la baja de juego del mejor receptor, Jordy Nelson, sea poco notoria, usándolo como señuelo mientras el joven Randall Cobb luce cada vez más. Se espera que la estrategia ofensiva general de los "Cabezas de Queso" implique evitar la zona del esquinero Sherman lo más posible, desarrollar jugadas desde formaciones exóticas como las que han probado con Cobb colocado en posición de corredor, además de llevar con efectividad la pelota por el centro de la línea con el pesado Eddie Lacy acarreando el balón en más de 20 ocasiones para dar a los Halcones Marinos mucho para entretenerse. Luce como el equipo que mejor usa la formación Pistol, con dos corredores en el backfield y el mariscal en posición de formación Escopeta. El choque de esta ofensiva ante la defensiva de los fosforescentes será de poder a poder.

La defensiva es rápida, poderosa y versátil. Se espera que intenten detener a la Bestia Lynch en sus intentos por el centro, mientras Clay Mathews y Julius Peppers deberán contener las escapadas de Russell Wilson hacia las bandas. Peppers hizo una extraordinaria jugada ante Cowboys al provocar un fumble de DeMarco Murray cuando parecía que escapaba por un gran hueco; si puede lograr algo semejante Green Bay se mantendrá con posibilidades de vencer.

Seattle es favorito, pero las finales de conferencia suelen ser los partidos donde se marcan las tendencias estratégicas y Green Bay tiene armas suficientes para dar la sorpresa.

En la Conferencia Americana los Patriotas reciben a los Potros

Bill Belichick llegó como entrenador en jefe a los Patriotas en el año 2000 y ha logrado hacer de la franquicia del señor Kraft la escuadra más consistente, al grado de tener 19 victorias en postemporada, las mismas que el legendario Tom Landry. También se presentan por novena vez en el juego por el campeonato de la Conferencia Americana. El palmarés de Nueva Inglaterra muestra, sin embargo, que ya ha transcurrido una década sin que logren un anillo de Súper Tazón.

La estrella del emparrillado es Tom Brady, pasador que ahora se muestra bravucón, quizá por sentir la presión de que su tiempo está terminando. El mariscal manifiesta que nadie podrá detener a su equipo, que se siente como una máquina de jugar bien y hasta se dio el gusto de publicar en redes sociales una ilustración donde aparece lanzando mientras monta a un potro azul que es el segundo logotipo de Indianápolis. No suele ser ese el estilo de Brady, pero quizá sea la forma en que intenta afianzar el liderazgo para que su escuadra logre dar el paso final. Por otra parte, ha sido criticado incluso por el ex estrella de los Ravens, Ray Lewis, que comentó que nadie conocería al pasador de no ser por la famosa jugada en la nieve ante los Raiders, cuando en postemporada el esquinero Charles Woodson logró taclearlo y provocar un claro fumble que luego fue marcado como pase incompleto. Otros no le perdonan que su fama esté ligada a la de su esposa la modelo internacional Gisele Bündchen. Atléticamente el pasador es indiscutible, usando su brazo esta temporada para controlar el balón a través de pases cortos; los receptores sufrieron a principio de temporada y el equipo llegó a ganar hasta con un poco de suerte, pero actualmente Rob Gronkowski luce como el mejor de la liga, teniendo también el apoyo espectacular de Brandon LaFell, Danny Amendola y Julian Edelman, tan veloces que incluso participan como regresadores de patada.

La defensiva se ancla en el masivo tacle Vince Wilfork, el apoyador Dont'a Hightower y las precisas adiciones de los esquineros Brandon Browner y Darrelle Revis, que llegaron vía la agencia libre y se especializan en las marcas personales.

El caballo negro de la postemporada ha resultado ser el equipo de Indianápolis. Es proverbial el hecho de que la franquicia decidió en 2011 no renovar contrato a un caro y recién operado Peyton Manning, que se pasó fuera de las canchas toda la temporada y fue parte de las causas de que el equipo tuviera una marca de 2-14. Se optó por la reconstrucción a partir de una espectacular primera selección: el pasador Andrew Luck. El resultado fue inmediato. De últimos en la liga a llegar tres veces seguidas a la postemporada. Incluso ya derribaron la puerta que había significado su viejo conocido Peyton conduciendo a Denver. Están en la antesala del Super Bowl XLIX conducidos por un mariscal que sigue madurando y mostrando talento, además de una enorme capacidad atlética. El brazo de Luck impresiona; su potencia y movilidad han permitido que en la postemporada, al vencer a Bengalíes y a los Broncos, no fuera capturado a pesar de ser presionado en 16 ocasiones en las que escapó por velocidad y fuerza. El joven representa la nueva generación de estrellas de la NFL; es el único mariscal en estas instancias que no tiene un anillo de Super Bowl, así que muestra hambre de gloria e interés por instalarse en la élite de la historia deportiva.

El entrenador Chuck Pagano es emotivo e inteligente. Ya alguna vez tuvo que dejar su lugar en la banca por un infarto, pero regresó como todo un guerrero a los primeros planos. Tiene todo el respeto de sus jugadores. La gran sorpresa ofensiva de los Potros es el corredor Daniel "Boom" Herron, altamente productivo en la postemporada, especialmente al rotarse en la posición y cubrir las lesiones de Trent Richardson y Ahmad Bradshaw. Por aire, el brazo de Andrew Luck ha hecho lucir el talento del ala cerrada Coby Fleene, además de mantener la amenaza de la jugada explosiva con Donte Moncrief y T. Y. Hilton, que al principio de la temporada eran los suplentes de Reggie Wayne y Hakem Nicks.

La defensiva de los Potros es joven, veloz y compacta, pero deben dejar de ser intermitentes para detener a Nueva Inglaterra. Posiblemente la clave sea la posibilidad de que Jonathan Newsome sea capaz de presionar al pasador, los apoyadores logren las tacleadas requeridas en la línea de golpeo para detener a los corredores rivales y se permita el lucimiento del reconstruido perímetro, donde destaca el esquinero Vontae Davis. Mención especial merece el pateador de lugar Adam Vinatieri, añejo especialista que viviera épocas gloriosas precisamente con los Patriotas y ahora podría aprovechar su experiencia y precisión para que los de la herradura en el casco derriben una puerta más, aunque él sabe que las condiciones climáticas en el Estadio Gillette son gélidas, entorno en el que los Patriotas tienen marca de 45-7.

Nueva Inglaterra parece tener la mesa puesta para avanzar al Super Bowl XLIX a vivir otro clima en Arizona; incluso vencieron a Potros por 45-20 a domicilio en semana 11 y en la postemporada pasada con gran actuación del extraño corredor LeGarrette Blount, pero el hambre de triunfo de Indianápolis representa una incógnita que muy pronto se despejará.

 

 

 

Imprimir Correo electrónico

Give your website a premium touchup with these free WordPress themes using responsive design, seo friendly designs www.bigtheme.net/wordpress