Existe la más grande pobreza porque también existe la más grande riqueza: Raffaele Di Giorgi

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Raffaele Di Giorgi

Ciudad de México, 17 de febrero del 2016.- Aquellos "constructos" –amenazadores de la sociedad– para designar o representar el futuro como posmodernidad son consecuencia de "una absoluta falta de capacidad para definir el presente", señaló el doctor Raffaele Di Giorgi, catedrático de la Universidad del Salento, Italia, y del Instituto Max Plank, de Munich, Alemania.

Cómo imaginar el futuro de este presente o la posmodernidad, "si en este presente tenemos contradicciones que ninguna otra sociedad ha tenido: la propiedad de la tierra, los niveles de esclavitud y pobreza y las cárceles como no se habían visto antes", sostuvo el académico italiano, quien impartió en la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) –del 15 al 17 de febrero– el Curso Internacional: La teoría del riesgo: una prospectiva en el neoliberalismo.

A diferencia de otras sociedades, estos grandes problemas se manifiestan de manera contradictoria, es decir, "tenemos la más grande pobreza porque también tenemos la más grande riqueza. Existe el más grande número de individuos privados de la capacidad de acción porque también hay la más grande posibilidad de acción".

Estas contradicciones impiden considerar el futuro "como algo que ya hubiera comenzado"; en el presente apenas se comienzan a observar las primeras manifestaciones de la modernidad y en ese sentido las consideraciones tendentes a registrar "que estamos en el futuro de un pasado que no hemos entendido es un tema que nos da la posibilidad de reflexionar".

El doctor Di Giorgi dijo que el sentido común indica que hay que considerar el riesgo como una amenaza y que, por tanto, debe ser evitado. En ese entendido para la prevención del riesgo se ha desenvuelto una serie de garantías sociales y a nivel individual.

Para evitar el riesgo que representa el narcotráfico se encarcela a miles de personas y contra riesgos sociales es enviado a la cárcel un gran número de inmigrantes, entre otras "técnicas a través de las cuales se construyen realidades", pero la verdad son grandes mentiras que se utilizan para crear "constructos amenazadores de la sociedad".

Durante la disertación filosófica que ofreció en el Auditorio Incalli Ixcahuicopa de la Unidad Azcapotzalco sostuvo que la comunicación es un proceso complejo que se realiza a través de la comprensión y la construcción de sentido, "no es sólo transferencia" de conocimiento.

El director de Centro de Estudios sobre el Riesgo refirió que la comunicación empieza a partir del acto de comprensión, que no es como agua que pasa de un lugar a otro, pues consiste en "la transformación de ruido en sentido, en construcción de sentido".

La comunicación comienza, por tanto, en el otro y "sin la centralidad del otro –donde cada uno es el otro– no hay comunicación".

El profesor de filosofía del derecho en la Universidad del Salento preguntó si tiene sentido imaginar la representación de la seguridad moderna con la centralidad de la economía que pone en el centro la metafísica de la individualidad. Respecto de cómo está construida la distinción entre riesgo y seguridad dijo que a través de dicha distinción se han construido continuamente realidades.

"Vemos riesgos, hacemos prevención del riesgo, evitamos riesgos y entonces se construyen cárceles, inmigrantes, se expanden cuerpos policiacos y también privilegios de la verdad".

Todo esto se realiza, dijo, a través de "esta violencia semántica de la construcción de la sociedad", por lo que es necesario reflexionar sobre la importancia "de hablar de manera diferente del presente, que es el tiempo del actuar, del futuro que es el tiempo del riesgo y de las posibilidades que tenemos de construir futuro en el presente, que es el problema de la sociedad contemporánea".

 

 

 

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