Abundancia de conocimiento

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¿Qué une a los matemáticos Ingrid Daubechies, David Mumford y Paul Milgrom; al químico Douglas Coleman, al médico Jeffrey Friedman, a la científica Susan Solomon, al ingeniero electrónico Lotfi Zadeh, a la ecóloga marina Jane Lubchenco y al compositor Pierre Boulez, además de a la Iniciativa Medicamentos para Enfermedades Olvidadas? Que todos ellos recibirán el próximo junio los Premios Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento.

-- Cambio Climático, Tecnologías de la Información y Comunicación; Ciencias Básicas; Biomedicina; Ecología y Biología de la Conservación; Música Contemporánea; Economía, Finanzas y Gestión de Empresas, y Cooperación al Desarrollo forman el mapa del conocimiento universal que se premia en estos galardones.

-- Las ocho categorías de los Premios Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento responden al mapa del conocimiento en el inicio del siglo XX.

-- Los Premios Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento nacieron en 2008 para reconocer la investigación y la creación de excelencia.

Pocas veces se puede reunir tanta sabiduría como en los Premios Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento, que desde 2008 reconocen la investigación y la creación de excelencia, ya sea plasmada en avances teóricos, en desarrollos tecnológicos o en obras y estilos artísticos innovadores, así como las contribuciones esenciales a los grandes retos del siglo XXI.

A lo largo de enero y febrero se han ido conociendo los galardonados de esta quinta edición en sus ocho categorías, premios que se entregarán el próximo mes de junio en Madrid y a la que han confirmado su asistencia todos los premiados.

Una ceremonia que reunirá a eminencias de la investigación como la estadounidense Susan Solomon, premiada en la categoría de Cambio Climático por su trabajo sobre el efecto del ozono en el clima y por establecer la conexión directa de ese mecanismo con la actividad humana.

46624 1Solomon (Chicago, 1956), la primera mujer que recibe el premio Fronteras del Conocimiento en esta categoría, fue declarada una de las cien personas más influyentes de 2008 por la revista "Time", es doctor honoris causa por doce universidades y un glaciar de la Antártica lleva su nombre. "La gente empieza a percibir que el cambio climático nos afecta personalmente a todos y es cuando podemos empezar a esperar cambios", declaró tras conocer su galardón.

Cambios como los que experimentó el ingeniero electrónico Lofti Zadeh (Bakú, Azerbaiyan, 1921), premio en la categoría de Tecnologías de la Información y la Comunicación, que en 1965 puso las bases de la lógica difusa, una contribución hoy esencial en tecnologías de consumo masivo –cámaras de vídeo o lavadoras- y en otras más complejas aplicadas a la medicina, la industria del automóvil y el ferrocarril.

A sus 91 años, Zadeh ha explicado que este galardón tiene para él un significado especial por varias razones: "Primero, porque es el reconocimiento a la lógica difusa, que generó cierta controversia: hubo quien lo recibió con entusiasmo, pero otros lo hicieron con escepticismo. Pero además, porque admiro a España y a los españoles".

La lógica difusa permite que los ordenadores sean mucho más que máquinas de cálculo y que máquinas y sistemas se comporten autónomamente como los humanos. En los últimos cincuenta años esta metodología ha generado más de 50.000 patentes sólo en Japón y Estados Unidos.

En el caso de los matemáticos Ingrid Daubechies (Houthalen, Bélgica, 1954) y David Mumford (Sussex, Inglaterra, 1937), premiados en la categoría de Ciencias Básicas, el jurado ha reconocido "sus trabajos en teoría matemática, que han tenido una gran influencia en campos variados de aplicación, desde la comprensión de datos hasta el reconocimiento de patrones".

Daubechies, catedrática de la Universidad de Duke (Estados Unidos), y Mumford, catedrático emérito de la Universidad de Brown (Estados Unidos), agradecían el premio asegurando que "la investigación pura y aplicada son dos caras de una misma moneda".

El premio en la categoría de Biomedicina también ha sido compartido en esta quinta edición. Los agraciados han sido los descubridores de la hormona del apetito, el bioquímico Douglas Coleman (Ontario, Canadá, 1931) y el médico Jeffrey Friedman (Orlando, EE. UU., 1954), por "revelar la existencia de genes involucrados en la regulación del apetito y del peso corporal, un descubrimiento fundamental para entender patologías como la obesidad", ha destacado el jurado.

La tercera mujer que acudirá a la entrega de los Premios Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento será la ecóloga marina Jane Lubchenco (Denver, EE. UU., 1947), premiada en la disciplina de Ecología y Biología de la Conservación por su trabajo que ha llevado a la comprensión de los ecosistemas marinos costeros y que ha sentado las bases científicas para el diseño de reservas marinas.

"Ha liderado el diseño de reservas marinas a partir de principios fundamentales en la ciencia ecológica", ha destacado el jurado, que define a Lubchenco como "líder mundial en ecología y conservación marina".

Lubchenco compartirá escenario en Madrid con su compatriota Paul Milgrom, premiado en la categoría de Economía, Finanzas y Gestión de Empresas "por sus contribuciones pioneras en una inusualmente amplia variedad de campos de la economía, como las subastas, el diseño de mercado, los contratos e incentivos, la economía industrial, la economía de las organizaciones, las finanzas y la teoría de juegos".

Milgrom (Detroit, EE. UU., 1948) es matemático, catedrático de Economía de la Universidad de Stanford (EE. UU.), creó la empresa Auctionomics, desde la que asesora a administraciones de Estados Unidos, Reino Unido, Chile, Canadá, Australia, Alemania y México en el diseño de subastas para sectores estratégicos.

Entre tanto matemático, químico e investigador se sentará el francés Pierre Boulez (Montbrison, 1925), que recibirá el premio en la categoría de Música Contemporánea, una de las señas de identidad de la innovación cultural a la que la Fundación BBVA dedica un amplio programa de apoyo.

Según el acta del jurado, Boulez es premiado por "ser, no sólo un compositor de primer nivel que mira con determinación hacia el futuro, sino también una personalidad comprometida en todos los aspectos de la reflexión y la transmisión de la música".

Boulez es una de las figuras centrales de la llamada "Vanguardia Histórica" surgida en los años 50 en Darmstadt (Alemania), y está considerado como el vínculo entre sus maestros, otros artistas coetáneos y la generación posterior de artistas actuales.

Por último, el premio en su categoría de Cooperación al Desarrollo ha sido concedido este año a la Iniciativa Medicamentos para Enfermedades Olvidadas (DNDi por sus siglas en inglés) por "desarrollar y distribuir junto a sus colaboradores tratamientos nuevos y accesibles para enfermedades ligadas a la pobreza, incluidas el Chagas, la enfermedad del sueño, la malaria o la leishmaniasis, que afecta a las poblaciones más vulnerables del mundo", recoge el acta del premio.

Bernard Pécoul, director de la DNDi, manifestaba su felicidad al conocer el fallo del jurado "por la institución, pero también por los enfermos olvidados, que son los que están en el centro de la iniciativa. DNDi es la demostración de que se puede poner la mejor ciencia al servicio de las poblaciones más olvidadas".

Según DNDi, las enfermedades "olvidadas o ligadas a la pobreza" afectan a 3.000 millones de personas y causan medio millón de muertes cada año.

Iniciativa Medicamentos para Enfermedades Olvidadas es una organización sin ánimo de lucro que nació en 2003 y actualmente cuenta con un equipo de 120 personas, además de una red de 600 colaboradores, repartidas en sus sedes de Suiza, Brasil, Congo, Kenia, India, Malasia, Estados Unidos y Japón.

ANTONIO TORRES.
EFE REPORTAJES.

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