Un abanico de habilidades y talentos ofrece la producción de El Mago de Oz

Un abanico de habilidades y talentos ofrece la producción de El Mago de Oz

Tener la cara perfectamente limpia y afeitada es requisito para realizar el proceso de caracterización del Espantapájaros, comenta  Marvin Ortega, quien hace este papel en la puesta en escena “El Mago de Oz”,  pero también del  Hombre de Hojalata y del  León, personajes de los que podemos disfrutar junto a Dorothy, al Mago de Oz y a las brujas del norte y del oeste, tanto en el Teatro Legaria de la Ciudad de México, como  Morelia, Tlaxacala, San Luis Potosí y Guadalajara, como parte de  la Gira IMSS Cultural Teatros 2018 y bajo la dirección y producción de Alejandro Medina.

Ciudad  de México, 14  Junio  (AMPRYT/CÍRCULO DIGITAL).-Tener la cara perfectamente limpia y afeitada es requisito para realizar el proceso de caracterización del Espantapájaros, comenta  Marvin Ortega, quien hace este papel en la puesta en escena “El Mago de Oz”,  pero también del  Hombre de Hojalata y del  León, personajes de los que podemos disfrutar junto a Dorothy, al Mago de Oz y a las brujas del norte y del oeste, tanto en el Teatro Legaria de la Ciudad de México, como  Morelia, Tlaxacala, San Luis Potosí y Guadalajara, como parte de  la Gira IMSS Cultural Teatros 2018 y bajo la dirección y producción de Alejandro Medina.

El actor relata, en entrevista, cómo su piel se convierte en lienzo para dar rostro al Espantapájaros “a la cara perfectamente limpia le pongo primer, para protegerla,  evitando que la pintura permanezca mucho tiempo en los poros. Esta preparación ayuda para evitar que el maquillaje se cuartee o parezca sucio”. Luego “remojo la brocha, porque uso maquillaje de agua, que permite retirarse con facilidad para  luego poderme caracterizar de un personaje distinto”,  ya que por su trabajo hay ocasiones en que debe transformarse en poco tiempo para dar vida a otro personaje e incorporarse a otra obra de teatro.

El maquillaje de agua, amarillo canario, es el que utiliza y lo aplica “a manera de acuarelas”, luego aplica sombra naranja y realiza delineados con pinceles delgados, tanto en ojos, como en los labios y dibuja pequeños parches con color negro. Luego maquilla las cejas de color café, para destacarlas;  realiza algunas líneas blancas para dar luz y aplica rubor rojo o rosa y finalmente sella el maquillaje con polvo.

Al personaje de  “El Espantapájaros” cada actor, de los que lo alternamos en esta puesta en escena, le damos su toque, “por ejemplo David le da un toque muy padre utilizando blanco y yo lo dejo  más neutral, con mi base amarilla”.

Marvin Ortega  tomó clases en el CECAP y cursos de maquillaje teatral en  la ANDA. Recordó que inició utilizando esponjas de esas conocidas como “quesitos” y al final optó por maquillarse con brochas, que es mucho más fácil, funcional y práctico.

“A veces nos toca una función pegadita a la otra y de un teatro a otro y es venir haciendo acrobacias en el taxi, los delineados y ese tipo de cosas que son muy detalladas. La experiencia de hacerlo tantas veces es que ya lo puede hacer hasta con los ojos cerrados y en movimiento. Creo que ha sido lo más padre de maquillarse y de saberse caracterizar, tenerlo tan medido y al personaje tan  puesto que no importa el movimiento, no importa si está lloviendo, si vamos rápido en movimiento, el personaje debe quedar exactamente igual  siempre.”

Narra que hay vestuarios con los que los actores si se acaloran, como sucede con el León cobarde, ya que es más grueso y hay quienes terminan bañados en sudor. “Todos sudamos por la energía, las luces, pero creo que  sudamos en diferente magnitud por los vestuarios” el del espantapájaros es más ligero, más fresco. El que si podría ser más complicado es el traje del hombre de lata, ya que por sus características no se puede ni sentar en el intermedio.

Por su lado, Rubén Plascencia comenta que le lleva una hora y media darle forma al Hombre de lata, su vestuario solo le permite mover brazos, cabeza y de la cintura hacia abajo. Utiliza una base evitando la parte donde van los prostéticos. Entró hace mes y medio a la producción y asegura que se divierte mucho en El Mago de Oz, ya que el equipo se encuentra muy bien acoplado, de manera que gracias al “timming” pueden incluso insertar chistes a los diálogos.

Todo eso es parte “de la magia del teatro. El teatro es maravilloso e irrepetible”. Consigna Marvin al tiempo que agrega: “El momento en el que Marvin  Ortega se pone ese sombrero, deja de ser Marvin Ortega, se convierte en el maravilloso Espantapájaros, en ese pequeño inocente que no tiene ‘celebro’ y que va en busca de sus sueños.” “Claro que sí, ese personaje me ha dado tanto y estoy tan agradecido con el señor Alejandro Medina por darme la oportunidad de hacer un personaje tan brillante, tan de luz.”

Reflexiona sobre qué pueden hacer sentir a los pequeñitos –del público- con las canciones que interpretan en la obra, y refiere que los niños son como esponjitas y absorben todos los valores que les inculcan en su casa y en su entorno.  “Amo cuando el Espantapájaros dice ‘sentir que soy tan libre como un pájaro  de aserrín’. Sentir la libertad y cumplir mis sueños. Me encanta mi personaje y el mensaje que transmite”, concluye.

Los actores alternan para las diversas presentaciones, de manera que se puede ver a Marvin Ortega o David Tort como el Espantapájaros; a Emmanuel Okaury o  Rubén Plascencia como Hombre de Hojalata y a Manolo Guzmán o  Lalo Arredondo en el personaje del León. Todos estamos invitados a conocerlos y a disfrutar de El Mago de Oz en los Teatros del IMSS: el jueves 14 a las 19:00 horas en la ciudad de Morelia; el sábado 16 a las 12:00 en la capital de Tlaxcala; el jueves 21 a las 19:00 en San Luis Potosí  y el sábado 30, a las 12:00, en Guadalajara.  Para mayor información consulte www.alejandromedinapresenta.co m

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